4 Crónicas de alumnos de secundaria

Presentación

Uno de los objetivos del actual modelo por competencias de la SEP, se enfoca en la adquisición de la habilidad del estudiante para la producción escrita, en ese tenor, pedimos a nuestros alumnos que eligieran un momento histórico específico y que investigaran sobre él; los nombres podían ser ficticios o reales, la intención era estimular la escritura. Todos los trabajos se leyeron en voz alta, fueron los mismos estudiantes los que eligieron a los mejores.

A continuación, se presentan crónicas que abordan la Segunda Guerra Mundial: en ambos textos, los personajes son judíos que estuvieron en el campo de concentración de Auschwitz. En otra, una alumna escribió sobre la matanza del 68 en Tlatelolco y finalmente, una crónica sobre futbol trascendió por mérito propio. Como maestras, buscamos que los alumnos se apasionen por escribir, que noten el impacto de la lengua escrita y principalmente, que se percaten de que dicho texto no está condenado a quedarse en un aula en donde el único lector será un profesor, sino que puede trascender mediante su publicación.

Estamos conscientes de que estos textos son amateurs, sugerimos a nuestros queridos lectores, comentarios constructivos que se enfoquen en mejorar la labor de nuestros estudiantes y los alienten a continuar con lo que bien podría terminar en una fructífera carrera dedicada a la escritura.

Itzel Rodríguez Villalobos / Lluvia Olvera Coxtinica

 


 

Campo de concentración de Auschwitz

Carlos Emiliano Mendoza Pérez / Héctor Yael Marcelo Aguilar

 17 de marzo de 1941. Mi nombre es Samuel Schcrutzen. Tengo 27 años y por lo que veo imagino que no viviré más de un año. Según las personas que van en el mismo vagón que yo, seremos trasladados al campo de concentración de Auschwitz, a 70 kilómetros de Cracovia. He escuchado que no ha habido persona alguna que haya podido escapar, así que, sólo me quedan pocas esperanzas de vida. Al llegar al campo, abren al vagón y entran soldados nazis para sacarnos y formarnos en filas; puedo ver el campo y es enorme; se escucha un ruido de alguien corriendo, dirijo mi vista a donde proviene el ruido y veo alguien tratando de huir. Un soldado nazi se pone delante de mi apuntando hacia el que está huyendo… sólo se escucha un disparo… el prisionero queda en el suelo sin moverse. Pasamos junto al cadáver y vemos un hoyo entre sus ojos, la sangre sigue corriendo por el suelo. Sólo es el principio…


 

Jugando por el tercer lugar

Ruiz Santiago Ángel David

El 17 de noviembre del año 2013 después de las 6:00 de la mañana, el reloj sonaba -era la hora-. Habíamos perdido la semifinal, pero el campeonato nos daba aún otra oportunidad de ganar algo y poner nuestra frente en alto. A las 10:00 a.m. todo el equipo de Chivas Mexbraho estaba concentrado en un campo llamado Esmeralda, esperando disputar frente al Pachuca el 3er lugar del campeonato largo de futbol. Todos estábamos más que listos. Dispuestos a todo.

Comenzó el partido, afortunadamente yo estuve entre los primeros 11. Todo iba 0-0 pero entonces los Tuzos (Pachuca) anotaron. Nada estaba perdido, las Chivas remontarían -eso era claro-. Casi antes de que terminara el primer tiempo anotamos gracias al compañero Gerardo, camiseta número 1. 1-0 marcaba el tablero y nos fuimos al medio tiempo.

El medio tiempo terminó y el marcador a nuestro favor no duro de nuestro lado, porque los tuzos encontraron nuestra debilidad y cinco minutos después, de iniciar la segunda mitad, llega el empate. 1-1 las cosas estaban emparejadas, de momento, -por supuesto las cosas no se iban a quedar así-. Así comenzó el segundo tiempo. El 3er lugar aún no estaba decidido.

Llegada tras llegada mi equipo resistía al Pachuca y ellos a la vez contenían nuestras jugadas. Luego de un rato cae el gol a nuestro favor, Daniel, camiseta 21. El marcador decía 2-1, y desde la cancha, todos veíamos las medallas que a alguno de los dos equipos acompañarían a casa, o en cualquier caso, también veíamos como posibilidad la derrota. En medio de los turbulentos pensamientos y el clima que no era el más favorable, los Tuzos anotaron un gol. 2-2, -qué más da, pensábamos-. Casi anotábamos pero el arco rival estaba en nuestra contra y el poste constantemente nos quitaba la victoria.

Terminaron los noventa minutos de juego y terminamos empatando. Los tiempos extra era lo único en lo que pensábamos, con ello más nerviosismo, la presión aumentaba cada vez más. Entonces al minuto 38 aproximadamente un jugador del Pachuca burla a toda la defensa, y desgraciadamente el 3-2 -el tablero favorecía a los Tuzos-, ya no sabíamos muy bien qué hacer ni en qué pensar, ya que el primer tiempo extra se acababa y nosotros seguíamos un gol abajo. Teníamos solo 15 minutos para empatar y confiarle a Dios nuestro destino en los penales. No entendíamos que estaba mal, en que estábamos fallando ni que nos faltaba para aumentar el marcador con el fin de empatar.

Terminaron los tiempos extra, y con eso, el partido. Pachuca se llevaba el trofeo del 3er lugar a casa y nosotros una derrota. Al final los Tuzos nos liquidaron justamente. Cuando entregaron las medallas, el quipo de los Tuzos se acercó a darnos la mano, mientras nosotros veíamos como se llevaban las medallas y el tercer lugar a casa.


 

68 horas de muerte en Tlalelolco

Jennifer Valerie Mera Calva

Sangre. Muerte. Violencia y destrucción. Era todo lo que se veía en aquel día. Pedimos una mejor educación y ellos nos respondieron con balas, queríamos más herramientas para salir adelante y nos dieron muerte, no fuimos escuchados y en cambio nos intentaron silenciar. Vi a muchos de mis hermanos morir, los escuche gritar, sentí su desesperación olí su  miedo. Las calles de Tlatelolco estaban regadas con la sangre de personas inocentes. La misma canción que suena todos los días en la mente de los que sobrevivimos, la que va al compás de las campanas y las balas que se acompaña con gritos y muerte. Ellos mataron sueños, asesinaron a  futuros doctores, enfermeras, arquitectos, maestros ingenieros, empresarios. Y eso me hizo pensar ¿qué clase de monstro nos estuvo gobernando?… y así fue como aquella expresión de dolor en el rostro de los que se fueron aparece cada noche en las pesadillas de quienes los mataron.


 

El sacrificio

Oscar Álvarez Torres / Saúl Hernández Serrano / Axel Luna Olaya

ALFANDAR

20-Marzo-1940

Mi nombre es Alfandar Adir Achech, me capturaron un 15 de Marzo de 1940, con mis amigos y compañeros de base, Benesh Agenady Araguy y con Bernabe Alcaraz Alborres. Tuve que buscar una hoja y pluma dentro de las instalaciones de un campo de concentración llamado Austwitz, algunos dicen que es un campo de exterminio, otros dicen que es un campo de concentración y la verdad no sé a quién creerle.

A mis compañeros se los llevaron ayer por la noche, y hasta hoy no sé nada sobre ellos. Tal vez los asesinen o los trasladen a otro lugar de por aquí. Tengo demasiado miedo porque puede que sea yo el que muera, sobre todo, si esto es un campo de exterminio. Presiento que moriré, pero no quiero morir sin mis amigos, deseo verlos, platicar con ellos y abrazarlos por última vez.

Siendo ya las 12:30 pm acabaré mi día y me iré a dormir.

21-Marzo-1940

Hoy por la mañana nos levantaron temprano para desayunar y realizar ejercicios, posteriormente pasaron lista de los 12000 reos que estábamos ahí. De esos 12000 escogieron a 500 para asesinarlos. Fue ahí donde me di cuenta que esto era un campo de exterminio.

A las 9:00 am nos agruparon por edades, pensé que ahí vería a mis compañeros. Me tocó estar en el grupo de los de 32 años, después nos pusieron en unas celdas, pero estaban muy sucias y olían muy mal. Las instalaciones eran malas, mi compañero de celda era un homosexual que me contó cómo estaban las cosas afuera. Para mí era horrible, cada día había más muertos… la mayoría eran niños.

A las 3:00 pm nos dieron de comer y nos informaron que por tres días no iba a ser exterminado nadie, eso me daría más tiempo para encontrar más hojas porque éstas son las últimas que me quedan.

23-Marzo-1940

Hoy en el desayuno me pareció ver a mi amigo Bernabe. No pude ir a saludarlo porque si me paraba durante el desayuno, significaría una golpiza brutal.

En la tarde nos pusieron a cargar bultos de cemento, sólo para tapar los hoyos que había en nuestras celdas. Por fin hoy nos dieron ropa, sucia, pero algo es algo. Después de un rato, en la ventana de mi celda vi cómo se preparaban para exterminar personas, me puse a pensar y analicé las cosas: los malditos nazis nos mintieron; vi como a un grupo de varias personas las metían a unas cámaras de gas. Por un momento pensé que ahí estaban mis compañeros.

A las 7:00 am por fin volví a reencontrarme con mis compañeros Bernabe y Benesh. Por pura suerte les tocó en la celda que estaba en frente de la mía. Tenían unas bolsas en la cabeza y estaban dormidos, media hora después despertaron, estaban golpeados y muy mal heridos, ni si quiera se reconocían a si mismos ni a mí. Les grite varias veces pero no me escuchaban, me di cuenta que tenían los oídos quemados. Tengo una impotencia por no poder ayudarlos… lamentablemente no puedo hacer nada.

24-Marzo-1940

Hoy desperté en la madrugada y me di cuenta que mis compañeros no estaban.

25-Marzo-1940

Por fin hoy volvieron mis amigos. Noté que sus heridas habían sanado un poco, al parecer no quieren hablar con nadie. Escuché por la radio de un soldado nazi que los americanos estaban atacando campos de concentración en Alemania, y se estaban llevando a todos los reos que habían hacia un país más seguro lejos de aquí… espero que lleguen pronto a este lugar.

Más tarde mis compañeros me hablaron y me contaron que lo único que recuerdan es que los metieron a agua muy fría y los estaban intentando asfixiar. Después solo recuerdan que les inyectaron algo, los durmieron y después los torturaron.

 

BENESH

17-Marzo-1940

Mi nombre es Benesh y he encontrado una hoja y un bolígrafo. El 15 de marzo, mis amigos y yo fuimos capturados por soldados nazis. A Bernabe y a mí nos separaron de Alfandar. Sólo recuerdo que nos querían asfixiar. Después nos inyectaron una especie de suero y caímos en sueño.

23-Marzo-2015

Hoy, Bernabe y yo tuvimos la suerte de que nos regresaron a nuestras celdas. Todavía no estamos muertos.

30-marzo-1940

Hoy es un día desastroso. Vi como mataban a Alfandar. Minutos después fui a su celda y lo único que encontré de él eran unas hojas donde escribía todo.

Me duele mucho su pérdida él era como un hermano para mí. Él se sacrificó por nosotros. Cuando estábamos comiendo, Bernabe y yo chocamos y mi charola voló pegándole a un guardia. Alfandar dijo que fue él. Se lo llevaron y todo el lugar escuchó sus gritos de dolor. Tenía demasiado coraje quería matar a todos esos desgraciados… al final no hice nada.

 

BERNABE

 18-Marzo-1940

Mi nombre es Bernabe. Sólo escribo porque me separaron de mi familia y me trajeron a este lugar asqueroso el 15 de marzo. No sé qué será de mi familia; tengo dos hermosas hijas y un hijo por nacer. También escribo por si muero, quisiera que mi familia sepa que la amo.

Nos torturaron y nos separaron de Alfandar.

22-Marzo-1940

Hoy Benesh y a mí nos regresaron a nuestras celdas, encontramos a Alfandar y tuvimos la suerte de hablar con él.

30-Marzo-1940

Hoy es un día muy triste. Nuestro amigo Alfandar falleció al sacrificarse por nosotros. Sólo espero poder sobrevivir a este lugar…

 

 

(Visited 12.107 times, 1 visits today)

Related Post

Loading Facebook Comments ...

Deja un comentario